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Cuatro semanas para final de año y sin noticias de la F-110

Lo han afirmado públicamente tanto la ministra de Defensa, Margarita Robles, como el secretario de Estado de Defensa, Ángel Olivares. Ambos anunciaron en diferentes comparecencias públicas a lo largo de los últimos meses que el acuerdo del Consejo de Ministros para poder iniciar la construcción de las cinco nuevas fragatas F-110 para la Armada española se iba a producir “a finales de 2018”. Y así parece que va a ser, a finales de 2018… pero muy a finales, casi con las 12 uvas de Nochevieja.

Juan Pons.

A fecha de hoy, a menos de un mes para que concluya el año en curso, el asunto todavía no ha sido aprobado en Consejo de Ministros. No obstante, durante el presente mes de diciembre todavía hay previstas cuatro reuniones del gabinete, lo que augura que, en alguna de ellas, se producirá la fumata blanca que esperan por igual la dirección de la empresa estatal, los empleados y familias del astillero de Navantia de El Ferrol y los más de 6.000 empleos auxiliares e indirectos que durante unos 8 o 9 años se beneficiarán de los alrededor de 4.200 millones de euros de inversión que lleva aparejado el programa.

La urgencia de las F-110 no está relacionada con su entrada en la cadena de producción, como era el caso de la transformación por parte de Boeing en Estados Unidos de los helicópteros CH-47D Chinook del Ejército. Por lo que respecta a las fragatas, las demoras sufridas se traducen ahora en prisas para su entrada en servicio. ¿Motivo? Las nuevos barcos de guerra deberán sustituir de forma progresiva a los de la clase Santa María en 2025, año en que la primera unidad de esta veterana serie, la F-81, cumplirá… ¡¡¡39 años de servicio!!!

La falta de la preceptiva autorización del Consejo de Ministros conlleva a su vez que la firma de la Orden de Ejecución se venga retrasando un mes tras otro, desde que en noviembre de 2017 fuese aprobada la Revisión de la Especificación de Diseño del Sistema (SDR).

Con un desplazamiento de 6.100 toneladas, una eslora 145 metros y concebidas como escoltas oceánicos polivalentes dotadas de sistemas de armas con gran capacidad de combate, las fragatas F-110 están diseñadas para intervenir en escenarios de alta intensidad y en todas las áreas principales de la guerra.

La aspiración de Navantia y del Cuartel General de la Armada es que lo anunciado por la ministra y su secretario de Estado finalmente se haga realidad en los próximos días, lo que llevaría de forma inmediata a estampar la citada Orden de Ejecución, y a que la F-111 ‒primer barco de la serie‒ comience a tomar forma a finales de 2019.

En su comparecencia ante la Comisión de Defensa del Senado el 27 de junio pasado, la ministra Robles señaló que “hay toda una serie de proyectos y programas”, entre los que citó el de las F-110 “que está a punto de ser presentado”. Pero de esas palabras ya han transcurrido 5 meses. ¿Será, quizás, que el nuevo equipo que rige los destinos del ministerio de Defensa quiere dar el espaldarazo a las F-110 como regalo de Navidad?

 

 

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