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Tecnologías cuánticas: Criptosasun utiliza las redes neuronales para desencriptar las claves privadas del RSA

Los técnicos y analistas más cualificados de los servicios de inteligencia de todo el mundo saben que la computación cuántica es el instrumento más capacitado para romper los algoritmos de encriptación más sofisticados.

Juan Pons

Los complejos algoritmos matemáticos son los que custodian bajo mucho más de siete llaves los más importantes secretos políticos, militares y económicos de gran parte de los gobiernos y organizaciones internacionales, las patentes y procesos de fabricación críticos de las grandes corporaciones industriales, así como los accesos a las cuentas multimillonarias de las entidades financieras más prestigiosas.

Son también los códigos que protegen los protocolos de seguridad de las criptomonedas y de las firmas digitales con las que las instituciones oficiales y los particulares llevan a cabo sus transacciones electrónicas.

Romper los códigos algorítmicos en formato RSA es el empeño de las compañías tecnológicas de vanguardia de Estados Unidos, China, Rusia, Alemania, Francia y otras naciones y el motivo por el que invierten cada año cientos de millones de dólares, euros o yens en una desenfrenada carrera contra reloj para obtener la nueva piedra filosofal que les permita ser los primeros en descifrar los secretos mejor guardados.

Ignacio Ozcariz: “En Criptosasun hemos logrado transponer los algoritmos cuánticos a la tecnología de las redes neuronales y romper las claves RSA utilizando ordenadores clásicos”

Sin embargo, sin contar con financiación millonaria y de una forma mucho más modesta, pero de un modo que ha demostrado ser eficiente, un emprendedor español ha creado en Ginebra (Suiza) la compañía RQuantech. La filial española de RQuantech ‒bautizada Criptosasun‒ ha logrado desarrollar un programa criptológico cuyos primeros pasos han consistido en hacer realidad una tecnología disruptiva que consigue descifrar los complejos algoritmos RSA.

Hasta decidirse a crear y dirigir su grupo de empresas de alta tecnología, el emprendedor español de nombre Ignacio Ozcariz había ocupado importantes cargos en AENA y en Andersen Consulting, hoy Accenture. Para hacer realidad su sueño de hallar la piedra filosofal que buscan los alquimistas electrónicos del siglo XXI ha contado con el apoyo de Fernando de la Malla, antiguo profesor de Termodinámica y Física Atómica y Nuclear de la hoy rebautizada Escuela Técnica Superior de Ingenieros Aeronáuticos y del Espacio, y quien es el coordinador del programa de criptología de Criptosasun.

Por sorprendente que parezca, Ozcariz asegura que ha logrado “transponer los algoritmos cuánticos a una tecnología como son las redes neuronales”, lo que le permite “ejecutar las citadas redes en ordenadores clásicos, prescindir de los ordenadores cuánticos y lograr la ruptura de las claves RSA”, tal y como mostrará en una presentación en Ginebra (Suiza) en las próximas semanas.

Los servicios de inteligencia de todo el mundo pugnan entre sí por ser los primeros en romper los algoritmos de encriptación más sofisticados.

Y eso a pesar de que la comunidad cuántica internacional estima que para desencriptar una curva elíptica de módulos de 256 bits ‒con un nivel de seguridad de 128 bits‒ son necesarios 2330 qubits. Y que se requieren nada menos que 4097 qubits para resolver el desafío de RSA sobre su clave de 2048 bits.

Pero ¿qué es el RSA? Los algoritmos RSA está concebidos para seleccionar una serie de números primos de gran longitud, cuya secuencia es imposible de descubrir utilizando ordenadores convencionales, por muy potentes y avanzados que sean.

Gracias a las propiedades de los números primos, los algoritmos RSA se utilizan para codificar mensajes, de modo que ninguna tercera persona o maquina sin autorización previa pueda llegar a desentrañar nuestras comunicaciones.

Para alcanzar tan alto grado de confidencialidad se utiliza un número que es “el resultado de multiplicar dos números primos de más o menos de 300 cifras cada uno”, señala Ozcariz. Multiplicar dos números primos es inmediato, pero obtener los factores de este número en sus dos números primos “es el problema, en términos de recursos matemáticos, que ha logrado que el RSA sea la encriptación definitiva para las claves que se aplican en los ámbitos de la defensa, seguridad y financiero”.

Romper los códigos algorítmicos en formato RSA es el empeño de las compañías tecnológicas de vanguardia.

El mérito del equipo de Ozcariz es mayor cuando sabemos que los actuales ordenadores cuánticos tienen un máximo de 50 qubits ‒bits cuánticos‒, capacidades muy pequeñas y que son equivalentes, aunque más especiales, que los bits. En otras palabras, los actuales ordenadores cuánticos de algún modo se pueden asimilar a los pequeños ordenadores de IBM de los años 50, que contaban con muy pocos bits de memoria.

Si tenemos en cuenta que una de las principales diferencias entre ambos tipos de bits radican en que hay operaciones lógicas que son posibles de llevar a cabo en un qubit, pero no en un bit, las estimaciones más optimistas de la comunidad investigadora establecen que todavía habrá que esperar en torno a cinco años para conseguir un ordenador cuántico capaz romper las claves en RSA.

Pero Criptosasun afirma que, sobre la base de sus desarrollos experimentales, su algoritmo específico está capacitado para descifrar las claves privadas del RSA en un plazo de tan solo… ¡algunas semanas! una vez que haya podido armonizar el hardware específico necesario para este propósito.

Ozcariz explicando la claves de su tecnología disruptiva, junto a Fernando de la Malla (izquierda), coordinador del programa de criptología de Criptosasun.

El objetivo inmediato de Criptosasun es conseguir poner a punto una plataforma soporte de 4.100 qubits con una precisión digital de 8.200 bits, que debe ser capaz de romper la clave de 2.048 bits del desafío RSA y descifrar claves privadas encriptadas basadas en algoritmos de curvas elípticas.

El hecho de haber conseguido la trasposición de los algoritmos cuánticos a ordenadores clásicos “nos permite operar con 8.192 qubits con una precisión de 100 bits digitales”, asegura Ozcariz, tal y como pudo acreditar en una demostración realizada a finales de mayo en una presentación ante profesionales del sector, que tuvo lugar en la primera edición del Salón Internacional de la Defensa y la Seguridad (FEINDEF) celebrado en Madrid a finales de mayo.

Este y otros novedosos desarrollos, así como la exposición del status respecto de las tecnologías cuánticas que tienen las más importantes instituciones y empresas nacionales e internacionales, serán tratados en la jornada de Tecnologías Cuánticas que se celebrará en Madrid el 12 de septiembre próximo. +info 

 

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